PERO NUNCA DIGAS, NO DIGAS QUE NO TE LO ADVERTÍ.

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13.12.09

Mis Pin.. Viajes

Ah que caray… pues sí, otra vez he faltado a mi principio de postear una vez por semana. Pero lo bueno es que todos ustedes, mis queridísimos lectores, entran en uno de dos supuestos: O no tienen blog, o son de los que tienen blog y saben perfectamente lo que es un bloqueo y dejan pasar también mucho tiempo sin postear y otros son capaces hasta de refritear. Como sea, el caso es que ninguno de ustedes tiene la solvencia moral de decirme nada por mi inconstancia postera (y si re - posteara, sería “repostera”).

Sin embargo, la semana pasada sucedió una de esas cosas que siempre son dignas de narrarse. Pareciera que siempre que me quiero hacer pato con el blog me surge uno de sus viajecitos relámpago que siempre dan materia para mis quejas, lamentos y lamentadas de madre. Así que les cuento:

Encontrábase el Dan††e como un quejido que el viento se lleva por donde quiera el más efectivo elemento de su empresa trabajando alegremente, cuando su jefa se aparece y le dice: “Te vas a las 1500 a Monterrey a resolver lo del acta”. Y yo pensé: uy, qué padre, mi lugar favorito en la tierra a ver mi tema favorito con mi favorita manía de viajar de repente. Pues total que en esas estaba cuando el chiqui papi me dice que puro cuerno que me iba, que se me necesitaba aquí para ver pendientes suyos (que si bien no es que sean más agradables, al menos es para lo que me contrataron). Total que al final de cuentas se decidió que no me iría ese día. De hecho, mi plan consistía en que mandaran a alguien de la oficina de Maximiliano (no a Maximiliano, ya que él también tenía que permanecer aquí para los mismos pendientes que me tenían convenientemente atado).

Entonces, platicando con mi vieja me sentía yo muy chingón (parafraseado de una rola de los Garigoles) pero la otra… distinguida persona me mandó otra instrucción. Resulta que el Patronus Maximus del changarro manifestose desde el Olimpo y con su imperial dedo dijo: “Se van Maximiliano y el Dan††e” Y como donde manda capitán no gobierna un pinche perro, pos estábamos ya alistándonos para irnos al día siguiente.

Pero desde luego, ese señalamiento traía aparejadas un buen de chingaderas respecto de la misión encomendada. Para empezar: resulta que Maximus Patronus habló con Absolutus Notarius, o sea el jefe de Maximiliano y se pusieron de acuerdo en que Absolutus me daría unos documentos para presentar en Monterrey como favor personal a Maximus. Pero cuando llego en la noche con Maximiliano por esos papeles, resulta que a Absolutus ya le daba frío soltar las cosas. Así que en realidad Absolutus tiene una cara para Maximus y otra muy distinta para los de la chancla popular. Total que a tiros y tirones accedió a darnos las cosas pero aun estaba el riesgo de que estando allá, Absolutus dijera: “ni madres”. Siguiente chingadera: el vuelo de ida salía a las 0930 y el de regreso salía a las 2130… doce horas en esa tierra cuyos comentarios me guardo. Otra chingadera, no iba a estar el gerente y no es que me caiga bien el re maldito, todo lo contrario… pero pues si es su asunto, lo menos que puede hacer es estar ahí para dar la cara.

Total, preparando todo se nos dieron las 2300 horas y al día siguiente ahí me tienen en el aeropuerto a las 0800. Todo para que el pinche Maximiliano llegara a las 0900 horas y termináramos corriendo a tomar el pinshi vuelo. Pos total, que yo me reía de sus desgracias cuando despegamos y al final de cuentas terminamos bien jetones durante el viaje. Pos ahi tienen que llegamos a Monterrey y pura madre que llegaban por nosotros. Lo que sí que se estaba comentando la posibilidad de que Maximiliano se regresara a las 1500 horas y yo me quedara hasta las 2130, todo para que él me tuviera que dejar los papeles para presentar y así llevarlos por Absolutus o a pesar de Absolutus (adivinaron, fue idea del chiqui papi). Obvio yo no le iba a hacer la trastada a Maximiliano, así me amenazaran con dejarme allá toda la semana y de inmediato reporté esto a Grajales, quien me apoyó en mi iniciativa.

Bueno, volviendo a donde me quedé antes de adelantarme en la historia, no llegaban por nosotros y fácil perdimos media hora valiosísima para aventajar todo lo que se tenía que hacer. Total que al fin llegó por nosotros una fulanita. Curiosamente, para hacernos plática se le ocurrió preguntar que dónde había mujeres más guapas, si en GDL o en MTY… a lo que Maximiliano, previo verla de arriba abajo, respondió: “Definitivamente Guadalajara”… lo cual es curioso si consideramos que ninguno de los dos andamos con una tapatía.

Pos al final de cuentas rematamos llegando con el Fiduciario, lo que me demostró que el tráfico en esa ciudad es más voluble que un transexual cuando recién inicia sus tratamientos con hormonas, ya que el mismo recorrido que me ha tomado más de una hora en ocasiones anteriores ésta vez sólo requirió de 20 minutos para completarse. Total que allí estábamos con el monito éste en lo que revisaba los papeles y con tanta presión yo me sentía igual de nervioso que un escuincle frente al director de la primaria luego de que le encontraran una revista porno en su mochila (anécdota real… pero la revista NO era mía y NUNCA lo fue, ya que la confiscó el prefecto). Al final remató firmando, pero nomás les gusta ponerlo a parir chayotes a uno con tanto nervio.

Entonces allí cayó la monita de la oficina de Monterrey y nos repartimos Maximiliano y yo en los coches. Fue cuando más nos sirvieron los smartphones, porque íbamos comentando por el Messenger cuántas veces estuvieron a punto de matarnos estas tipitas… Para esto bien sarra porque no sabían llegar al Registro y uno como que tenía más nociones con tan solo haber estado allí dos veces, pero bueno. Total que vamos llegando y en eso se me ocurre preguntar si llevaban el dinero para presentar los papeles, una cantidad digamos… que uno no carga en la bolsa todos los días, para no entrar en más detalles.

D.- Oye ¿Trajiste el dinero?
M.- ¿Cuál dinero?
D.- Ya bailó Bertha

Pos ahí estuvo la chingadera. Apenas en ese rato se les ocurrió que nos iban a cobrar, a pesar de que desde el día anterior les avisé no solo que cobrarían, sino hasta el monto que nos iban a vacunar. Total que ahí tienen a la banda haciendo la vaquita para completar porque resulta que ni el cheque dejó firmado el susodicho gerente. O tal vez aquí debería aclarar que el gerente si estaba, el que estaba ausente era el director… pero el caso es que de los dos no se hace uno.

En ese instante fue cuando Maximiliano se retiró, ya que efectivamente le consiguieron un vuelo antes y a mi me dejaron hasta la noche. índigos gachos. Pero en fin, tras haber logrado meter los malditos papeles decidimos ir a comer, por lo que a las 1430 ya nos encontrábamos en un restaurante… ese fue otro punto positivo de que no hubiera estado el director, luego ese no da chance de comer sino hasta las 1800.

De ahí el resto del viaje fue bastante aburrido. Estaba tan cansado que no tenía ánimos de ir a conocer su fregada macro plaza (además de que ya la conozco) y ninguno otro de sus atractivos turísticos, así que me fui a hacer tiempo en las oficinas donde curiosamente me encontré a un co worker de las oficinas de Guadalajara, a quien también le hicieron el chiste de programarle el vuelo de las 2100 horas. Así las cosas, hicimos camino al aeropuerto a tomarnos unas cervezas heladas hasta que fuera hora de abordar.

El vuelo de regreso no tuvo mayores puntos a comentar, ya bastante les platiqué con mi choteo anterior que de este viajecito surgió. Llegando el compañero en comento me llevó hasta mi casa, por lo que hasta el taxi me ahorré.

Fue un buen viaje, como pueden ser los viajes de trabajo, pero eso sí, nada me hará quedarme con las ganas de decirle al gerente y al director que:


LA PORRA LOS SALUDA… MÉNDIGOS!




Les dejo una foto de cómo me gustaría pasar mi próximo viaje de trabajo.

2 comentarios:

Estef Valentine * The Perdition dijo...

Pero como buen wampiro, a ti ni te gusta la playa XD

En vez de estarte mandando a que les salves la vida a esa tierra del mal, deberían de enviarte para acá =(

Por cierto, y mi postal???

Por último, me reservo mi comentario sobre las tapatías, o te tocarían puros macetazos XD jajaja

TE AMO HUN =*

Geraldine dijo...

por lo menos viajas y cambias de escenario...pareciera no tan rutinario...